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La Guerra de los Treinta Años (1618-1648) supuso un periodo de estancamiento y un posterior retroceso para los estados del Sacro Imperio Romano Germánico. Esta guerra arruinó la economía del país y supuso una debacle cultural. Hecho aprovechado tanto por los holandeses, que entonces se posesionaron como una potencia productora y distribuidora de libros, como por los suecos y lo católicos que invadieron buena parte de esos estados.

Primera página del Codex Argenteus con fondo rojo sobre el que están las letras plateadas y doradas.

Ambas invasiones provocaron la ruina de las bibliotecas del país. La más antigua de las bibliotecas universitarias alemanas, la Biblioteca Palatina de Heidelberg, fue saqueada en 1612 por las huestes católicas de Tilly, para más tarde ser regalada por parte del duque y electo de Baviera, Maximiliano, al Papa, quien la incorporó a las colecciones del Vaticano.

Desde la Antigüedad, o desde que existe la escritura, el pillaje de bibliotecas por parte de los ejércitos ganadores ha sido una constante en todas las guerras que ha empezado el hombre. Pero solo en la II WW se practicó de forma tan sistemática como durante la época de la dominación sueca, y esto sin restituir ni uno de los libros confiscados -como sí sucedió durante el expolio nazi-.

El Codex Gigas abierto. Detrás hay varias personas para mostear el tamaño del libro.

El período comprendido entre 1630 y 1718 es conocido por la historiografía nórdica como “El Imperio Sueco” y corresponde con el renacimiento de la cultura sueca, claro está que a costa del acervo de otras naciones y aprovechándose de su superioridad militar. Gustavo Adolfo de Suecia (1594-1632), líder de los protestantes, practicó allá por donde pasaba la incautación de la bibliotecas alemanas -y las de aquel país a los que invadía-, con especial ahínco en las bibliotecas de centros religiosos católicos.

Anteriormente Suecia había sido un país pobre, escasamente poblado y con poca participación en asuntos internacionales. Pero tras su participación en la Guerra de los Treinta Años, Suecia surgió como cabeza del protestantismo e inició una política de conquista de territorios. A mediados del siglo XVII, era el tercer país más extenso de Europa, solo superado por Rusia y España.

De esta forma, los ciudadanos de los países que vieron ocupados sus territorios contemplaron impotentes el desfile migratorio de sus bibliotecas, una tras otra, como botín de guerra de Suecia. Primero las de Riga y luego las de Prusia fue a engrosar la reciente Biblioteca de la Universidad de Uppsala, fundada en 1620; a la cual se añadiría más tarde algunas bibliotecas del sur de Alemania.

La belleza de la encuadernación del Codex Gigas

Los suecos iban confiscando bibliotecas según el avance de su ejército. Así, cuando muere Gustavo Adolfo, su tarea fue continuada por su sucesora Cristina de Suecia (1626-1689), quien hacia el final de la Guerra de los Treinta Años puso sus ojos en las bibliotecas de los conventos de Bohemia y de Moravia. Y en el asalto a Praga en 1648, lograron un suculento botín de libros, en especial la espléndida colección de los reyes de Bohemia en Hradschin, que poseía, entre otros, el manuscrito en pergamino más extenso del mundo, el Codex Gigas* (o la Biblia del Diablo), -considerada en su época como la “octava maravilla” pues su tamaño era de 92 x 50,5 x 22 y pesaba 75 kg- y el Codex Argenteus -compuesto de letras de plata y oro- (Pincha en el siguiente enlace si quieres consultarlo online   http://app.ub.uu.se/arv/codex/faksimiledition/contents.html

Todos éstos libros obtenidos por los ejércitos suecos fueron la base de la posterior Biblioteca Real de Estocolmo, aumentada posteriormente en las guerras con Polonia y Dinamarca. Pero el enemigo que persigue a los libros volvió a cobrarse una víctima más. Tras tantas batallas para obtener tan magnífico botín, guardados en la Biblioteca Real, fue pasto de las llamas cuando en 1697 el palacio que albergaba dicha biblioteca se prendió fuego. 

¡Cuántos libros nos hemos quedado sin poder leer por tan tamaña tragedia!

* Es tan impresionante que dedicaremos un post entero solo para este manuscrito.

Saludos.🙂